Cada avance de tu obra te llega con foto, ubicación y hora — y tú lo apruebas desde tu celular, aunque estés a diez mil kilómetros.
Nuevo avance — Torres del Río · Piso 6Reportó: don Álvaro · hace un momentoNo es mala fe. Es que un chat no se hizo para llevar una obra: las fotos se pierden, nada tiene fecha confiable, y preguntar mucho suena a desconfianza. Mientras tanto, tu dinero sí se está moviendo.

Cada avance llega con foto, ubicación y hora tomadas en la obra. Tú lo miras y decides: apruebas o rechazas. Todo queda registrado con nombre y hora — qué se hizo, quién lo reportó y qué dijiste tú.
GPS: Cali — La BuitreraHoy, 10:37 a. m.
Abrir un link y tomar una foto. Eso es todo. Sin instalar nada, sin crear cuenta, sin claves. Si sabe enviar una foto por chat, ya sabe reportar en Seiricon Go.
Cada gasto entra con la foto de su factura. Y si entregaste dinero que nadie ha sustentado, se pone en rojo — antes de que se vuelva un problema.
Un semáforo por tarea te avisa a tiempo. El cronograma trae duraciones sugeridas para que no arranques a ciegas, y cada tarea tiene su presupuesto. ¿Más de una obra? Todas en una sola pantalla.
Envíale a cada cliente un link de transparencia: ve el avance en vivo — qué está hecho, qué falta, fotos con ubicación y hora — sin crear cuenta. Menos llamadas de “¿cómo va mi obra?”, más clientes que te recomiendan.


Creas tu obra hoy y la llevas hasta el final sin pagar. Sin tarjeta, sin letra pequeña.
Cuando necesites llevar más obras a la vez, pasas a un plan pago. Así de simple.
No. Abre un link, toma la foto y envía. Sin descargar nada, sin crear cuenta.
Para eso está el modo simple: un arranque guiado te lleva paso a paso, el cronograma trae duraciones sugeridas y el semáforo te dice qué mirar. No necesitas saber de obra para saber cómo va tu obra.
Tu primera obra es gratis, de principio a fin. No pedimos tarjeta. Pagas solo si después quieres llevar más obras.
Al revés. Hoy la confianza se desgasta a fuerza de “¿cómo va?” y “mándame una foto”. Con Seiricon Go él demuestra su trabajo sin que se lo pidan, y tú apruebas y pagas tranquilo. La evidencia protege a los dos.
Es para quien está lejos que más sirve. Los avances te llegan con foto, ubicación y hora; tú apruebas a la hora que sea, desde donde estés. La diferencia horaria deja de importar: la obra queda al día cuando tú te conectas.
Está allá, avanzando con o sin tus ojos. Mejor con ellos.